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GastroVitas

El software de tu restaurante

Las reservas, la sala,
el equipo y Hacienda.
En una sola app.

Las reservas y el plano de tu sala. Las comandas, la pantalla de cocina y la caja. El fichaje de tu equipo, los tickets que se declaran solos a Hacienda y un análisis con IA de tus números. Todo en la misma app, con un precio y una factura. Lo construí porque lo necesitaba yo en mi cocina.

Sin permanencia Sin comisiones por reserva ni por ticket Te lo monto yo antes de empezar

La sala del TPV en pleno servicio: las mesas por zonas, con el estado y el importe de cada una.
La carta QR en el móvil de un cliente, con el menú del día.

Hecho en una cocina · por el chef y propietario de L'Àpat del Prat, que lo usa cada día

Los módulos

Todo el restaurante,
módulo a módulo.

Cuatro módulos en la misma app, con las mesas, el equipo y los clientes compartidos. Elige uno y míralo por dentro.

La sala

Tus reservas y tus clientes
son tuyos.

Entran desde tu web, tu Instagram, tu ficha de Google o por teléfono y caen en el plano de tu sala, no en una libreta ni en el portal de otro. En el servicio, la lista y el plano van juntos y al momento en cada aparato: quién llega tarde, quién ya está en mesa y quién ha reconfirmado.

La lista del servicio: las reservas del turno agrupadas por estado, con la mesa, los comensales y los avisos de cada una.
La página propia de reservas vista desde el móvil de un cliente.

El plano de tu sala

Dibujas tus mesas y tus zonas tal como son. De un vistazo ves quién está sentado, qué mesa entra a las 21:00, cuál va tarde y dónde te queda hueco. Bloqueas una mesa con un toque y deja de ofrecerse en la web y en el teléfono.

El plano de la sala en directo, con la leyenda: libre, reservada, en mesa, tarde y bloqueada.

La ficha de cada cliente

Cuántas veces ha venido, sus alergias —que llegan a cocina con la comanda—, si es de los que fallan y, con el TPV, cuánto se gasta y qué pide. Al apuntar una reserva te avisa de que ya es cliente. Tu base de datos, descargable con un botón.

La ficha de un cliente: sus visitas, lo que se gasta y lo que más pide.

Turnos, cierres y reglas

Defines tus turnos, tus días de cierre y tu máximo por grupo; el sistema no acepta nada fuera. Las de teléfono las apuntas en diez segundos, y si es alguien que ya conoces, sus datos salen solos.

La pantalla de turnos con los horarios de cada servicio.

Menos mesas vacías

Confirmación al reservar, recordatorio la víspera y reconfirmación el mismo día, por correo con dos botones (por WhatsApp, próximamente). Quien reconfirma sale con doble tick en la lista; quien no contesta queda marcado y la sala decide. Con lista de espera para tapar los huecos.

Opcional

Y el teléfono, si quieres, con IA

Cuando nadie puede cogerlo, contesta un asistente que apunta, cambia y anula reservas, en castellano y en catalán, mirando las mesas que de verdad te quedan. Si no sabe resolver algo, te pasa la llamada. Es un complemento con su propio precio: te lo digo antes y decides tú si lo enciendes.

El servicio

De la comanda a la cocina,
sin gritar nada.

El camarero pica en la mesa. La cocina lo ve al momento, ordenado por pases y con el reloj corriendo. Nadie pregunta dónde va el segundo de la 8.

La pantalla de cocina

Cada comanda con su tiempo: verde recién entrada, ámbar si se alarga, rojo si lleva demasiado esperando. El cocinero marca el plato y el camarero lo sabe. Si tienes cuarto frío, caliente y pastelería, cada una ve lo suyo.

La pantalla de cocina con las comandas por mesa y el tiempo de cada una.

Comandas por pases

Bebidas, primeros y segundos salen cuando toca. Divides la cuenta —también con menús—, cambias o intercambias mesas y añades una nota a cada plato. El total, siempre a la vista.

La comanda de una mesa ordenada por pases, con los platos de la carta al lado.

Caja, arqueo e informe Z

Efectivo, tarjeta o mixto, con propina y su QR de Hacienda impreso. Cada camarero entra con su PIN, y las rectificativas y los descuentos piden el del encargado. Cierras el día con el descuadre a la vista.

La pantalla de cobro con el desglose y las formas de pago.

La mesa

El cliente escanea
y ya está dentro.

Tu carta y tu menú del día en su móvil y en su idioma, con lo que ya se ha acabado marcado. Y si quieres, que pida desde ahí: lo que pide le llega al camarero marcado como suyo, y él lo manda a cocina.

La carta QR con el menú del día y los platos por categorías.

La carta, con el menú del día arriba.

El cliente añadiendo platos a su pedido desde el móvil.

Y si quieres, que pida él mismo.

El menú del día, en dos minutos

Cambias los platos de hoy escribiéndolos —no hace falta que estén en la carta— y aparecen en el TPV y en la carta QR al momento. Con raciones, para que no vendas lo que ya se acabó.

La pantalla para escribir el menú del día, con los platos de hoy y sus raciones.

Todas las pantallas de esta página son capturas del programa. Los datos son de un restaurante de ejemplo.

El equipo

Las horas de cada uno,
como pide la ley.

Cada persona ficha en la tableta con su PIN. El registro de jornada que pide el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores queda hecho solo, se guarda cuatro años y sale en un clic para la gestoría y para la Inspección.

Fichar es tocar tu nombre

Entrada y salida con el PIN, en la tableta de la entrada o desde el móvil. Nada que instalar ni tarjetas que perder. Y cada persona ve lo suyo: los últimos siete días, el mes, las horas de noche y las de festivo.

La pantalla de fichar en la tableta: el nombre, «Entrada» y el teclado para marcar el PIN.

El registro que pide la Inspección

Nada se borra: corregir una hora deja la vieja tachada con el motivo al lado. El panel avisa de los días sin cerrar y de los descansos que no cuadran —doce horas entre jornadas, un cuarto de hora a partir de seis—, y el registro del mes se imprime en A4 tal como lo pide la ley.

El registro de jornada del mes: las horas de cada persona, las de noche, las de festivo y las de más.

Para la gestoría, en un clic

Una línea por persona y mes: horas de contrato, trabajadas, de más, de noche, en festivo, y los días de vacaciones, baja y permiso. Se lo mandas tal cual. Y la hoja para entregar con la nómina, con dos firmas.

La hoja para entregar con la nómina: los días del mes con sus entradas y salidas y el total de horas.

Vacaciones, festivos y descansos

Apuntas las ausencias y los festivos del año; el programa cuenta el resto y cada persona ve sus vacaciones con su PIN. El registro de todos lo ven el dueño, la administración y los encargados; nadie más.

El análisis

Tus números, leídos
como lo haría un buen gerente.

Cada lunes ves cómo fue la semana, cifra a cifra. Y cuando quieras, la IA lee tus ventas, tu carta, tus reservas y los precios de tu zona, y te dice qué haría: qué precio tocar, qué plato vigilar, qué turno llenar. Cada número que cita lo comprueba el programa contra tus datos antes de enseñártelo.

La semana pasada en el Análisis: ventas sin IVA, comensales, gasto por comensal, reservas que entran, reservas que no vinieron y ventas por hora trabajada, cada una con su tendencia.

Qué haría, en una página

Arriba, lo que cambiaría y por qué; debajo, las cifras que lo explican. Cada propuesta se marca como hecha o descartada, y el informe siguiente te cuenta qué pasó después. Hasta cuatro informes al mes, incluidos.

La semana pasada, sin esperar

Ventas sin IVA, comensales, reservas que no vinieron y horas trabajadas de la semana anterior. Si faltan datos, lo dice en vez de enseñarte una cifra que no es. No gasta IA: está ahí cada lunes.

Tu zona, con la fuente

Busca solo los precios que los restaurantes de tu zona publican en sus webs y cartas, y te dice de dónde sale cada uno. No tienes que apuntar nada a mano.

Contra el año pasado, bien comparado

El mismo periodo del año anterior, con los mismos días de la semana y los festivos en su sitio. Si entonces cobrabas con otro TPV, importamos su resumen de ventas por día para que la comparación tenga con qué.

Los números

Lo que ganas de verdad,
plato a plato.

Ventas con ticket medio, gasto por comensal, coste de mercancía y beneficio bruto real, por franjas y con el año pasado al lado. Y el botón de exportar a CSV para tu gestoría.

Escandallos: lo que cuesta cada plato

Receta con ingredientes, merma y elaboraciones, o el coste a mano si ya escandallas con otro programa. Cada plato con su margen y su food cost en verde, ámbar o rojo. Ningún TPV ni programa de reservas te da esto.

El escandallo de la carta entera: coste, margen y food cost de cada plato.

Ventas y ticket medio

Por día, por turno, por franja horaria y por empleado, con el mismo periodo del año pasado al lado aunque entonces cobraras con otro TPV. Con el beneficio bruto real, no solo lo que ha entrado en caja.

Las ventas de la semana con la franja horaria, el ticket medio, los comensales, las propinas, el beneficio bruto y el food cost.

Informes que se exportan

Cubiertos por día, qué turnos llenas y cuáles no, quién no vino y por qué canal, clientes que repiten, top de platos. A CSV, cuando tú quieras.

Los informes del mes: reservas, quién vino y quién no, comensales por día y a qué horas vienen.

Un servicio entero

De la reserva de las once
al cierre de caja.

Treinta y siete segundos con las pantallas de verdad, una detrás de otra, en el orden en que pasan: de la reserva al cierre, y el lunes, el análisis.

Sin sonido. Dale al play cuando quieras.

Verifactu

Un interruptor,
no un problema.

Hacienda pedirá que cada ticket quede registrado con huella encadenada e inalterable. La ley dice 2027 (enero para las sociedades, julio para el resto) y Hacienda ya ha anunciado que quiere pasarlo a octubre de 2028. Sea cuando sea, aquí ya viene de serie y se enciende solo.

Hasta tu fecha, apagado

El TPV cobra e imprime igual. Y si quieres estrenarlo antes, lo enciendes tú el día que te apetezca, primero contra el banco de pruebas de la AEAT.

Ese día, se enciende solo

En tu panel dices si eres sociedad o autónomo y el sistema ya sabe cuál es tu fecha. No hay nada que comprar ni que actualizar cuando llegue.

Y entonces ya no se apaga

Cada cobro genera su registro con huella encadenada, saca el QR tributario en el ticket y se envía a la AEAT en menos de un minuto. Porque a partir de ahí es obligatorio.

Todo junto

Lo bueno es cuando
se hablan entre ellos.

Aquí no hay tres programas conectados con pinzas: es la misma app. Tus mesas y tu equipo se configuran una vez y sirven para todo. Y una reserva deja de ser una línea en una agenda.

01

Reserva a las 21:00

Juan reserva mesa para cuatro desde tu Instagram. Recibe su confirmación y su recordatorio.

02

Llega y se sienta

En el TPV, la mesa 8 ya pone «Juan · 4 pax». El camarero abre la comanda desde ahí.

03

Cocina y cobro

Los platos salen por pases a la pantalla de cocina y el ticket se declara solo a Hacienda.

04

Queda en su ficha

El ticket se enlaza solo con su reserva: la próxima vez sabes que vino, qué pidió y cuánto se dejó. Eso no te lo da ningún portal.

Sin letra pequeña

Lo que los grandes
no te pueden decir.

Comparo con los dos programas de reservas que más se venden en España y con los TPV todo-en-uno. Punto por punto, con los precios escritos.

CaracterísticaCoverManagerTheFork ManagerGastroVitas
Precio público en la webno — solo con demo comercialno — comisión sobre el ticket medio69,90 €/mes, aquí mismo
Comisión por reserva o comensalno la publican: dicen suscripción fija por localsí, un % del ticket medio de quien llega por su app0 €, nunca
Permanenciasin permanencia, según su websegún contratoninguna, mes a mes
TPV, cocina y caja propiosintegra TPV ajenosintegra TPV ajenosla misma app
Verifactu de serieno aplicano aplicase activa solo en tu fecha
Lo que gasta cada cliente, en su fichasi su TPV se lo cuentanoel ticket se enlaza solo
Escandallos y food costnonocon el beneficio real
Reconfirmación con botonesSMS y correoSMS y correoCorreo (WhatsApp, próximamente)
Tus datos, descargablespidiéndolopidiéndoloun botón, cuando quieras
Botón «Reservar» dentro de Google y de su appsí, integración nativasí, con su paquete Performance — y su propia appenlace directo desde tu ficha de Google
Con quién hablas cuando algo fallaun ticket de soporteun ticket de soporteconmigo, que llevo una cocina

Cada casilla sale de la web pública de cada uno, mirada el 22 de septiembre de 2026. Los precios de GastroVitas no incluyen IVA.

CaracterísticaTPV todo-en-uno grandes*GastroVitas
TPV + carta + comandero + cocinadesde 119 €/mes69,90 €/mes, todo incluido
Con reservas y CRM incluidos169–249 €/meslos mismos 69,90 €: es el mismo pack
Alta e implementación200–500 €0 € — te lo monto yo
Escandallos y beneficio por platomódulo aparte o no existeincluido

*Precios públicos de plataformas todo-en-uno del mercado español (2026).

Lo que hace falta

Un restaurante no necesita
un programa. Necesita cuatro.

Y casi siempre se compran a cuatro sitios distintos, cada uno con su cuota y su gente. La idea de esto es que las cuatro estén dentro, con un solo precio y una sola factura.

  • 01Lo técnico

    Que funcione un viernes a las 21:30.

    Reservas con el plano de tu sala, comandas por pases, pantalla de cocina, caja, impresora de tickets y carta QR, todo en directo en cada aparato. Una sola aplicación: las mesas y el equipo se configuran una vez y sirven para todo.

  • 02Lo legal

    Los papeles que te pueden pedir.

    Tickets con huella encadenada y Verifactu, que se enciende solo el día que te toca. Registro de jornada con las horas de más, las nocturnas, los festivos y el descanso entre turnos, y el resumen del mes que te pide la gestoría. Y la carta con sus alérgenos, plato a plato, en una página que tus clientes abren con el móvil.

  • 03Lo comercial

    Llenar el comedor y que vuelvan.

    Reservas desde tu web, tu Instagram y tu ficha de Google, con recordatorio y reconfirmación. La ficha de cada cliente con lo que pide y lo que se gasta. Un club de fidelización sin app: sellos por cada menú y un bonus en la carta. Felicitaciones de cumpleaños y avisos a los que hace meses que no vienen.

  • 04La gestión

    Saber si estás ganando dinero.

    El coste y el beneficio real de cada plato, las ventas por franjas y con el año pasado al lado, el arqueo y el informe Z del día. Un análisis con IA que te dice qué haría con todo eso. Y todo descargable, sin pedirlo y sin esperar.

Lo que entra después

No compras el programa de hoy.
Compras el de dentro de dos años.

Esto no es una caja que se compra cerrada y se queda como está. Se escribe cada semana, y lo que entra lo tienes tú sin pagar más.

Lo nuevo aparece solo

No hay versiones que comprar ni actualizaciones que instalar. El día que una función está lista, está en tu panel. No tienes que hacer nada ni pedir nada.

Y tu cuota no se mueve

Las funciones nuevas van incluidas. Si alguna llega a tener un coste propio —porque cada uso cueste dinero de verdad— te lo digo antes, con el número delante, y decides tú si la enciendes. Nunca aparecerá un cargo que no hayas dicho que sí.

Lo que falta lo pides tú

Casi todo lo que hay dentro entró porque alguien que estaba en una cocina lo necesitaba. Me lo dices a mí, no a un formulario de sugerencias que no lee nadie.

  • El análisisUn informe con IA que lee tus ventas, tu carta y tus reservas y te dice qué haría, con cada cifra comprobada. Y cada lunes, la semana pasada en una tarjeta.
  • La salaLa lista del servicio agrupada por estado, mesas que se bloquean con un toque, y todo en directo entre la tableta, el móvil y el ordenador.
  • Los clientesSus alergias llegan a cocina y a su ficha, y al apuntar una reserva el programa te avisa de que ya es cliente.
  • Las ventasPor franjas horarias, mediodía y noche por separado, y con el mismo periodo del año pasado al lado.
  • El clubFidelización sin app: sellos por cada menú, un bonus en la carta y el canje desde el TPV al cobrar.
  • El cambioLas reservas futuras de CoverManager y el resumen de ventas de tu TPV anterior se importan: no empiezas de cero.
  • La cartaEl menú del día se carga leyendo una foto de la pizarra, y los platos se emparejan solos con tu carta.
  • El equipoLas horas de más, las nocturnas, los festivos y el descanso entre jornadas, contados solos en el registro.

Todo eso entró después de arrancar y nadie pagó más por ello. Es lo que quiere decir «precio de lanzamiento para siempre»: se congela lo que pagas, no lo que recibes.

Precio de lanzamiento

Todo el restaurante.
Un solo precio.

Estoy abriendo GastroVitas a los primeros restaurantes. Quien entre ahora mantiene el precio de lanzamiento mientras siga con el pack, aunque después suba la tarifa.

Todo incluido

Pack completo

Reservas, sala, cocina, caja, fichaje, club, análisis y Hacienda. Todo en una app.

107 €69,90 €

al mes + IVA · precio de lanzamiento, para siempre

  • Reservas online, plano de mesas en directo, turnos y lista de espera
  • La ficha de cada cliente, con sus alergias y lo que consume
  • Sala, comandas por pases y pantalla de cocina
  • Caja, arqueo, informe Z y tickets Verifactu
  • Carta QR en varios idiomas, con pedidos desde la mesa
  • Escandallos con el beneficio real de cada plato
  • Club de fidelización sin app
  • Análisis del restaurante con IA, hasta cuatro informes al mes
  • Fichaje con PIN y registro de jornada, con los papeles de la gestoría
  • Empleados con PIN e impresora de tickets
  • Copia de seguridad cada día, y tus datos descargables
  • Una sola cuenta, una sola factura
Pedir demo

Alta e implementación, 0 €: te lo monto yo. Se paga mes a mes, sin permanencia y sin comisiones por reserva ni por ticket; cancelas cuando quieras. Si algún día subo la tarifa, tú sigues pagando lo mismo.

Cómo empezamos

De hablar conmigo a trabajar
con ello: una semana.

01

Hablamos y te lo enseño

Me cuentas cómo trabajas: turnos, carta, cuántos sois en sala, qué usas ahora. Te enseño el sistema funcionando de verdad y te digo si te encaja o no.

02

Te lo dejo montado

Cargo tu carta con precios e IVA —desde tu Excel, un PDF o unas fotos—, dibujo tus mesas y zonas, configuro turnos, doy de alta a tu equipo con sus PIN y conecto la impresora si la tienes.

03

Primer servicio acompañado

El día del arranque estoy pendiente. Como también estoy en una cocina, sé exactamente qué puede fallar un viernes a las 21:30 — y que no puede fallar.

Quién hay detrás

Esto no lo ha hecho
una empresa de software.

Llevo un restaurante, y este programa lo hice para mí antes que para nadie.

Tengo L'Àpat del Prat, en El Prat de Llobregat. Cocino, hago los pedidos, cuadro la caja y algunas noches friego. Sé qué hora es cuando entra la última mesa de dos y sé lo que pesa un viernes con media plantilla.

Empecé esto por hartazgo. Pagaba programas que no se hablaban entre ellos, cada uno con su cuota, su alta y su letra pequeña. Para sacar mis propios datos tenía que pedirlos. Y cuando llamaba porque algo fallaba, me contestaba alguien que no había pisado una cocina en su vida, con palabras que yo no entendía: módulo, integración, onboarding, tarifa por cubierto. Palabras raras para decir cosas simples. Yo lo único que quería saber era si la mesa 8 iba a salir a tiempo.

Así que un día me senté a hacer el programa que me habría gustado encontrar. Primero para mi casa. Cuando vi que aguantaba un servicio lleno de verdad, lo abrí a los demás.

Por eso aquí las cosas se llaman por su nombre, el precio está escrito en la primera pantalla, no hay comisiones ni permanencia y tus datos te los llevas con un botón. Y por eso, cuando algo falla, hablas conmigo — que a esa hora probablemente esté cerrando mi propia caja.

No te voy a decir que esto revolucione nada. Es una herramienta, hecha por alguien que la usa en su comedor, para que a ti te cueste menos de lo que me costó a mí.

El chef de L'Àpat del PratPropietario · lo construí para mi cocina antes que para la tuya

Preguntas frecuentes

Lo que me preguntan
siempre.

¿Puedo contratar solo las reservas, o solo el TPV?

No, y es a propósito. GastroVitas es una sola cosa: las reservas, la sala, la cocina, la caja y Hacienda hablándose entre ellas. Lo que se nota de verdad —que la reserva aparece en el TPV con su nombre, que lo que consume cada cliente va a su ficha— solo pasa cuando lo tienes todo. Por eso hay un precio, y no una lista de módulos.

¿Verifactu no era obligatorio ya?

Todavía no. Hoy la ley lo fija para el 1 de enero de 2027 a los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y para el 1 de julio de 2027 al resto, autónomos incluidos. Y el 5 de octubre de 2026 Hacienda anunció que prevé aplazarlo hasta octubre de 2028: falta que salga en el BOE. A quien sí le corrió el plazo fue a los fabricantes de software, que teníamos que tenerlo listo en julio de 2025 — por eso TPVitas ya lo lleva.

En tu panel dices si eres sociedad o autónomo y el sistema ya sabe cuál es tu fecha: hasta ese día lo tienes opcional, y ese día se activa solo. Si el BOE mueve la fecha, la movemos nosotros. No hay nada que comprar ni que actualizar cuando llegue. Si quieres entenderlo a fondo, escribí una guía de Verifactu para bares y restaurantes con las fechas, lo que te obliga de verdad y los mitos que circulan. Sin vender nada.

¿Esto cumple de verdad con Verifactu?

Sí. Cada ticket se registra con huella encadenada según el RD 1007/2023, lleva su QR tributario impreso y se remite a la AEAT en la modalidad VERI*FACTU automáticamente. También emite facturas completas con NIF y rectificativas. Puedes estrenarlo primero contra el banco de pruebas de la AEAT y pasar a real cuando lo veas claro; a partir de tu fecha de obligación va a real solo.

¿Vale en toda España?

Verifactu es el sistema de la Agencia Tributaria para el territorio común. En el País Vasco y en Navarra los tickets van por los sistemas de sus haciendas forales (TicketBAI en el País Vasco), que GastroVitas todavía no hace: si tu restaurante tributa allí, de momento no te sirve para la parte fiscal.

En Canarias tampoco, por ahora: allí se cobra IGIC en lugar de IVA y la hora es otra, y el programa no deja dar de alta un restaurante de las islas hasta que lo sepa hacer bien. Antes que medio funcionar, preferimos decírtelo claro.

¿El fichaje vale como registro de jornada?

Sí. El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a registrar cada día la hora de entrada y de salida de cada persona, guardarlo cuatro años y tenerlo a disposición de la plantilla, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo. FichaVitas hace exactamente eso: cada fichaje queda con su hora, ninguno se borra (corregir deja la hora vieja tachada con el motivo), cada persona ve lo suyo con su PIN, y el registro del mes se imprime en A4 cuando te lo piden. Para la gestoría, una línea por persona con las horas de contrato, las trabajadas, las de más, las de noche y las de festivo.

¿Necesito comprar maquinaria?

No. Funciona en el navegador de cualquier tablet, móvil u ordenador que ya tengas. Si tienes una impresora de tickets Epson de red, la conectamos; si no, puedes imprimir desde el navegador o empezar sin imprimir.

Ya tengo TPV o un portal de reservas, ¿es un lío cambiar?

El cambio lo hago yo: cargo tu carta, tus mesas y tu equipo antes del primer servicio. Si vienes de CoverManager, tus reservas futuras entran solas desde su Excel, sin avisar a nadie; y de tu TPV anterior importamos el resumen de ventas por día para que puedas compararte con el año pasado. Lo normal es empezar un día tranquilo entre semana con lo antiguo aún a mano.

¿Por qué no CoverManager o TheFork, que los usa todo el mundo?

Son buenos programas de reservas, y ahí se quedan. Lo que no hacen es lo demás: no tienen TPV propio (integran el de otro, y esas integraciones fallan), no saben lo que cuesta un plato, no te enseñan cuánto se gasta cada cliente porque el ticket no es suyo, y ninguno de los dos publica su precio. Aquí lo tienes todo en una app, con el precio escrito y sin comisiones. Y cuando algo falla no abres un ticket: me escribes.

¿Qué hace el análisis con IA?

Lee tus ventas, tu carta, tus reservas y los precios que publican los restaurantes de tu zona, y te escribe qué haría: qué precio tocar, qué plato vigilar, qué turno llenar. Cada cifra que cita la comprueba el programa contra tus datos antes de enseñártela. Puedes pedir hasta cuatro informes al mes, incluidos en la cuota, y solo los ven el dueño y la administración.

¿Y si se pierde todo?

Cada día se hace una copia de seguridad que se guarda aparte, y cada noche se prueba a restaurarla en una base vacía para saber que de verdad sirve. Además, tus reservas y tus clientes te los descargas tú en un ZIP cuando quieras, y las ventas y los fichajes, desde sus pantallas.

¿Hay permanencia o comisiones?

No y no. Pagas mes a mes y cancelas cuando quieras. No cobro comisión por reserva, por comensal ni por ticket — la cuota es todo.

¿Puedo verlo antes de decidir?

Claro, y es lo que recomiendo. Escríbeme y te lo enseño funcionando en 15 minutos, con tu propia carta y tu sala si quieres. Sin compromiso y sin comercial de por medio: hablas conmigo.

¿Qué significa «precio de lanzamiento para siempre»?

Que el precio con el que entras es tu precio mientras mantengas el plan. Cuando cierre esta primera etapa subiré la tarifa a los nuevos (107 € al mes), pero a ti no te muevo el recibo. Es mi manera de agradecer a los primeros que confíen.

¿Las funciones nuevas se pagan aparte?

No. Lo que entra va incluido en la misma cuota, y entra solo: no hay versiones que comprar ni actualizaciones que instalar. Buena parte de lo que hay hoy dentro no estaba el primer día y nadie pagó más por ello.

La única excepción, y la digo por delante: si alguna función llega a tener un coste propio —porque cada uso cueste dinero de verdad, como los mensajes de WhatsApp— te lo cuento antes con el número delante y decides tú si la enciendes. Nunca te va a aparecer un cargo que no hayas dicho que sí.

Hablemos

Los primeros se quedan
el mejor precio.

Escríbeme hoy, te lo enseño funcionando y, si te encaja, en una semana lo tienes trabajando en tu casa. Hablas directamente conmigo, no con un comercial.